jueves, 10 de julio de 2008

EL CIELO SOBRE NOSOTROS.....


Hoy me apetecía contemplar estrellas.Es curioso,siempre están ahí pero no se las ve.Al menos desde la ciudad,donde la contaminación lumínica lo impide.Así que hoy,aprovechando que el campo me pilla a un paso desde aquí,y que no hay demasiada luz,he cogido el coche y me he alejado lo suficiente como para que la oscuridad lo cubriese todo.Lo único que llevaba encima era mi viejo planisferio,mi vieja linterna con celofán rojo pegado(para no deslumbrarme) y un paquete de tabaco.Por supuesto con una cajita vacía para luego tirar las colillas en una papelera.
Lo único que había a mi alrededor era un silencio agradable y una tremenda paz.Nos hemos acostumbrado tanto a las sonidos cotidianos de la vida moderna que casi se me había olvidado cómo era el canto de un grillo o el aroma del pinar.
Me tumbé mirando el cielo infinito mientras mis ojos hilavanaban poco a poco las constelaciones que iban tomando sus formas ante mi.He de decir que aunque en verano es más cómodo observar el cielo a mi me gusta más en invierno porque la constelación que más me gusta es la de Orión que sólo se ve en esa época.Imponente.
Lo más fascinante de enfrentarse a la inmensidad del cielo,es que,a mi personalmente,me invade una extraña sensación de vértigo producido por el sentimiento de insignificancia que produce tanta inmensidad.Me gusta tumbarme boca arriba y contemplar sólo el cielo azul eléctrico,sin mirar el horizonte.Si uno se concentra lo suficiente puedes llegar a sentir que flotas,que la oscuridad plana se convierte en en un entramado tridimensional de titilantes estrellas que acaban por envolver a uno en una agradable sensación de paz.No necesito yoga ni modernidades varias contra el estrés teniendo esto.Me gusta mirar al cielo y recordar que somos polvo de estrellas que murieron y lanzaron al espacio infinito los átomos que nos forman.Me gusta plantearme que detrás de todo eso no hay dioses paganos que me adulen con sus teorías sobre continuidades post morten.Me gusta ver que detrás de una noche infinita no hay más que eso y que nuestra condición humana desde tiempos remotos se negó a aceptarlo creando dioses que se responsabilizaran de semejante carga,porque el hombre fue incapaz de soportar que estaba sólo ante tanta inmensidad.Solo ante tanta belleza en estado puro que jamás supo comprender.Me gusta dedicarme momentos así.Pensar que estoy solo frente al vacío y que nada ni nadie se interpone ante mí.Es la única forma de restar importancia a asuntos más terrenales que pueden entorpecer mi razón.
Me gusta fumar un cigarro mientras las volutas de humo se disipan ante mí porque la vida al fin y al cabo no es más que eso.Volutas de humo que acabará disipándose ante nuestros ojo sin que podamos aferranos a ello,sin que podamos apresarlo.Sin que podamos hacer nada.Es en esos instantes cuando se es consciente que los momentos son efímeros y por tanto, condenados a morir.Y es en ese preciso instante cuando a uno le invade la necesidad de sentir que cada minuto cuente,para bien o para mal,durante el resto de su vida.
Me gusta sentirme así,pequeño,insignificante,al menos una vez al año.Necesito instantes así para darme cuenta de lo que soy,de lo que tengo.Necesito al menos una noche estrellada para ser feliz.
Necesito contemplar de nuevo el cielo sobre nosotros...

Les dejo,dediquénse su noche estrellada.Creo que es hora de ir a dormir un rato.
Besos y abrazos varios

5 comentarios:

Mi viaje de Chihiro dijo...

Qué bonito!
Suerte la tuya de poder ver el cielo, yo necesito cantidades industriales de glasex para poder llegar a ver algo, porque tanta contaminación crea una capa gruesa que me impide ver el cielo en condiciones.
Aunque yo no tenga un pinar cerca, me gusta salir al balcón, de madrugada, cuando ya apenas no se oyen ni coches y sentarme alli, a la fresca en silencio y fumar un cigarro oyendo el crepitar del tabaco consumiendose y siguiendo con la vista el humo mientras se aleja. Se que no tiene comparación, pero es un momento de paz, sentir la brisilla de la madrugada y las losas calientes debajo de mi es muy relajante.
Compartiendo sensaciones...deberias hacer una sección de las cosas pequeñas que nos hacen sentir bien.

Un besote!!

Eu dijo...

Yo me quedo con ojos de vaca mirando para el humo, de toda la vida me hipnotiza cuano fumo, cuando tengo un incienso en casa y muchísimo el humo de los narguiles, las pipas turcas. Tengo una en casa y admito que soy 100 % adicto al tabaco de manzana.

Cuendo veo los cielos estrellados, desde pequeñito, se desata mi imaginación. Solía pensar que por la noche era como si pusieran una tela oscura en el cielo con agujeritos muy pequeños por los que se puede ver el brillo del sol que sigue detrás... que bonito era que se te fuera la olla siendo un crío!

Oliver dijo...

yo recuerdo el cielo en mi pueblo natal, las noches de verano sobretodo, la noche de San Juan, el fuego siempre tuvo un poder hipnótico en mi.
Ahora todo va muy deprisa y no pudo parar a hacer esas cosas que cuentas en tu blog pero me has dado ganas de algo así.
Para relajarme me gusta el agua caliente de una bañera rebosante, un incienso de "green herbs" de Zara Home, y un chill out. Casi todos los domingos toca SPA en casa.
Ya te agregué. Saludos.

BeRtAwAyOfLiFe dijo...

joder tiooooo es que me escribes unas cosas q m quedo sin palabrassss....a mi me releja el marrrr...me puedo tiar horas mirando las olassssss irrr y venirrrrr....eso e ir La Graciosaaa y estar solaaaa en una playa desierta viendo como el viento de Lanzarote mueve los granos de arena... imaginarme microuniversossss....o por el contrario macrouniversos en los q yo solo soy una celula chiquititaaa

amoaguillemostaza dijo...

Lo de la sección de pequeños placeres de la vida es una idea genial.Gracias por la idea wapa!!

EU:de vez en cuando es genial que se te vaya la olla,es la manera más fácil de ver que aun conservamos la imaginación que teníamos de pequeños.

Oliver:que envidia lo del SPA en casa.Yo en salamanca no teníamos tapón en la bañera y no había forma.Además como era muy antigua en la ferretería me dijeron que de ese tamaño ya no se fabricaban así que con una ducha rápida iba que me las pelaba.En casa de mi madre me metía con unas bolas efervescentes que compré en The Body Shop.Era como meterse en la bañera con una Couldina gigante.molaba.Creo que un día de estos lo haré.

Berta..:suerte la tuya de poder disfrutar del mar a un paso,aquí en el interior son mares de cereal amarilleado por el sol,tiene su encanto,pero prefiero el agua.

Una tonelada de saludos a repartir entre los cuatro!!!